martes, 4 de mayo de 2021

Tropicarnaval (algunos poemas)

Un poco de ron para el viejo Emil Cioran


Era un anciano que curaba la tristeza con presentimientos.
La primera vez que me fui de copas con él,
me robó la tarjeta de crédito y me abofeteó
por rehusarme a leerle en voz alta un poema de Saint-John Perse.
Bebimos ron hasta perder la noción de la salida del sol.
La noche ardía como un huracán muriendo de amor por el mar.

Antes de la aparición del viejo Emil Cioran,
yo era un náufrago que escribía desde una isla sin palmeras.
Hoy en día, el anciano pregona que Acapulco es un sol a punto de apagarse.
El viejo Emil enseña el alfabeto a mantarrayas huérfanas cada mañana de domingo.
Después toma una siesta en la entrada del primer banco con el que tropieza.

Más poemas en: Carruaje de Pájaros

miércoles, 27 de enero de 2021

Transustancia de un poema falto de complejidad

de la felicidad que acaba en un autoservicio,
de las tragedias de la negritud que el cine retrata sin complejidad,
del silencio de un árbol a las tres de la mañana,
de los adolescentes millonarios gracias al invento de una aplicación,
de las lluvias estelares que no caen en mi patio,
de los autobuses que trepé en la infancia,
de los universos paralelos a los que no puedo viajar,
de familias desalojadas de su hogar porque se quedaron sin capital de entrada,
de quienes extorsionan a policías y amoldan la vida desde sus pesadillas,
de la música de asteroides en aula abarrotada de niños,
de la saliva amarga que escupe mi mente depresiva,
de mi erótica que es la terneza de un huracán al que llamo Trópico,
de que el teléfono me traiga malas noticias,

lunes, 21 de diciembre de 2020

Gothlandia: 1188 es un número de estabilidad y abundancia

Benditos los que no leen noticias
y los que las inventan (para el caso son lo mismo),
los insensibles,
los de músculos perfectos y bolsillos brillantes,
los que duermen a gusto en medio de la tragedia,
los que ganan, los que siempre ganan
y reinvierten su ganancia y nunca pierden.

Benditos los que no se emocionan
y ven la vida como un circo de competencias,
un paraíso de perdedores y triunfadores
y ellos cada mañana lamen la savia del triunfo.

martes, 8 de diciembre de 2020

Tristeza capitalista

"Pues bien, nosotros somos los tristes: los que ya sabemos que en medio del dolor capitalista hay que saber resistir, en una sociedad donde no es posible vivir sin ser explotados por una serie de personajes extraños y bien conocidos a la vez, que manejan las redes de la ideología dominante".

Mariano Maresca

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Cuando Maradona se volvió Dios y le cortaron las piernas

Yo nací un año en que un futbolista se volvió dios. Se llamaba Diego Armando Maradona. Le decían Pelusa, otros Barrilete Cósmico. Y murió el 25 de noviembre de un año que anega de oscuridad, dolor y ausencia a la humanidad. El primer recuerdo que tengo de él es en su penúltimo partido en un mundial, USA 94. Aunque tenía intacto su talento nato, para entonces ya no tenía las condiciones físicas del genio del futbol que detuvo el tiempo, a la armada inglesa, a México y al mundo con sus dos goles más emblemáticos en el Estadio Azteca contra Inglaterra. Quizá, más allá de haber salido campeón del mundo en el mundial del 86, son los dos goles que lo volvieron inmortal. Esa mano con la que metió el primer gol que demuestra su rebeldía y su desparpajo en una cancha y para con la vida. Y el que fue declarado el gol del siglo: Diego regateó desde mitad de campo y dejó en el suelo a medio equipo inglés. A todos.

martes, 17 de noviembre de 2020

Odiseo despreciado

"Ojalá fuera tan joven y mis fuerzas se hallaran tan robustas como entonces, pues alguno de los porquerizos de esta cuadra me daría su manto por amistad y por respeto a un valiente; más ahora me desprecian, porque cubren mi cuerpo miserables vestidos".
Homero

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Caricatura de domingo por la mañana

Les envidio sus triunfos miseria, su fariseísmo elegante, sus anhelos de vivir eternamente por sobre todas las cosas. Les envidio su religión vuelta praxis; no sólo me refiero a cuestiones de dioses, sino a la manera egoísta con la que alimentan de mierda su espiritualidad.

Los envidio cuando amanece, cuando anochece, cuando el insomnio me da ansias de salir a asesinar personas poderosas y a darle de comer a quienes viven en la calle. Cuando recuerdo a mi madre, cuando vuelvo a mi infancia, cuando reniego de la lucha social que me heredó mi padre. Cuando comprendo que soy un desconocido para mis hermanos. Cuando mi compañera me rechaza en la cama. Cuando hago la tarea con mi hijo mayor. Cuando juego futbol con mi hijo menor. Cuando la lluvia.

sábado, 5 de septiembre de 2020

Una lámpara

"Con frecuencia he pensado que la mejor forma de vida para mí consistiría en encerrarme en lo más hondo de una vasta cueva con una lámpara y todo lo necesario para vivir".

Franz Kafka


viernes, 28 de agosto de 2020

Como una bestia sin cigarros

cuántos poemas no han aparecido
de esos que retoman, sin tino,
lo que expresa Pessoa en Tabaquería
pero, para tu buena suerte,
yo no intertextualizaré esos versos

no tengo lo que ahora llaman talento
ni lo tendré porque no lo busco con obsesión
carezco de la suficiente voluntad para ello
sólo pretendo poner, sin tino, palabras en esta pantalla sucia
mientras las entrañas de la máquina gruñen
con la ferocidad que caracteriza al ser humano

no quiero saber nada de Tabaquería
ni traducirla
ni entenderla
ni colgarla, como si fuera un trofeo,
en alguna ventana digital

domingo, 16 de agosto de 2020

Expreso al infierno

"Los trenes que conducen al paraíso son siempre locales y se enredan en estaciones húmedas y sofocantes. Sólo son expresos aquellos que viajan al infierno".

Antonio Skármeta